Mi hijo/a puede estar sufriendo anorexia

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Este trastorno del comportamiento alimentario afecta a nueve chicas por cada chico. ¿Cómo detectarla y reaccionar? Existen algunas pistas para tratarla.

¿Qué es la anorexia?

La anorexia consiste en un rechazo a la comida y una pérdida progresiva del apetito. Es una enfermedad que afecta sobre todo a adolescentes, en el momento de la pubertad.

La anorexia puede provocar una fatiga intensa, presión de las vértebras debida a una alteración de los huesos, debilitación muscular, caída del cabello, problemas dentales y modificación del funcionamiento del cerebro.

 

El mayor reto es evitar la muerte y evitar que la enfermedad no se vuelva crónica con consecuencias graves.

¿Qué signos deben alertarme?

Su hija/o cambia el comportamiento alimentario y se niega a comer o come poco de manera sistemática y duradera. Por ejemplo, puede decirle: "Esta comida está mala, está fría...". O bien, esconde la carne entre las hojas de lechuga.

Su hija/o no acepta su cuerpo al cambiar durante la pubertad y sufre.

Tiene un miedo obsesivo a engordar. Puede verse demasiado obesa/o mientras que usted ve solamente delgadez.

En caso de ser chica, sufre pérdida de la menstruación.

Su hija practica una actividad física intensa y manifiestamente excesiva para "eliminar" las calorías. Va perdiendo peso.

Se queja a menudo de trastornos digestivos (como vómitos repetidos ) o estreñimiento,  para así  poder tomar laxantes.

Tiene pocos amigos y rechaza integrarse a un grupo.

¿Qué puedo hacer?

Comente a su médico los signos que ha detectado lo más rápido posible.

Tras haber descartado todas las causas orgánicas (éstas son una excepción), habrá que entablar un diálogo con su hija/o para buscar los motivos de su trastorno tanto en su vida de adolescente como en un contexto hereditario o familiar.

Probablemente, deberá recurrir a un especialista (psicólogo, psiquiatra), que seguirá al adolescente y organizará reuniones familiares. Este tratamiento en familia permitirá establecer un diálogo favorable para la cura.

Le quiero
Mantenga el diálogo con su hija/o, evitando los juicios y la culpabilidad. Muéstrele afecto y recuérdele que siempre estará ahí para ayudarle pase lo que pase.